El Baticueva era un lugar maravilloso, realmente no podías andar en ella sin hacer algo infantil, era un gran mundo de ficción. Nada realmente funcionaba, pero todo lo que allí brillaba eran luces y cosas que se movían, esto era todo fantasía, todas las máquinas eran etiquetadas a la manera "en tú cara". ¡El set era descomunal!, por ejemplo, la Pila Atómica, de la cual cargábamos las baterías del Batimovil, era una estructura circular fascinante de aproximadamente 40 pies. Si miran con atención, verán que teníamos enormes columnas que se parecían a la base de la Torre Eiffel. Había lugar para el Batimóvil, con su plataforma giratoria y todas las otras "chucherías", la plataforma no trabajaba independientemente, esta no funcionaba con electricidad, no era hidráulica, no era automática; era cuestión de seis tipos no visibles, empujando y haciéndola girar 180 grados.

 

La  Baticueva estaba construida con un material como el papel-maché pero más duro, recuerdo el primer día que caminé en el set para filmar la prueba de Burt para el papel de Robin, cuando llegué las puertas gigantescas del estudio estaban abiertas y la luz áspera del día iluminaba el set, lo vi bastante decepcionante, un desorden de papel arrugado simulando las paredes y cajas amontonadas con pequeñas luces para representar el equipo de Batman para combatir el crimen.

 

Unos momentos más tarde cuándo los técnicos cerraron las puertas, encendieron las luces del escenario e impulsaron las consolas ¡¡¡ La Baticueva cobró vida!!! Es increíble como todos los elementos de luz y sombra se combinan para crear tales ilusiones maravillosas. Yo tenía puesto mi traje de Batman por primera vez ese día y antes de que comenzáramos a rodar tuve unos minutos para estar en el escenario, con el traje, y empaparme en todo ello. En ese preciso momento no pude evitarlo y me convertí en Batman, todo el misterio y el poder de aquel personaje corrían por mi ser como una ráfaga, de inmediato supe que íbamos a hacer esa magia realidad.

A medida que las semanas pasaban, las secuencias en la Baticueva resultaron ser un tanto problemáticas para mí, puesto que el set era tan atmosférico y los monólogos deductivos de razonamiento que Batman requería una gran concentración, a veces perdía la noción de que estábamos filmando un programa de televisión. ¡Recuerdo que una vez que hasta me encontré frente a la Baticomputadora esperando a que me dé la respuesta a una pregunta que yo había hecho, cuando en realidad ésta no funcionaba!.

 

Traducción: Daniel David Bajac

Adaptación: Walter Armada